Es la noche del 31 de octubre. En Londres, un grupo de niños disfrazados llama a una puerta. En Barcelona, el humo de las castañas asadas sale de un puesto callejero. Y en Ciudad de México, una familia traza un camino de pétalos naranjas para que sus muertos encuentren la casa. Halloween y Día de Muertos parecen fiestas opuestas, pero comparten raíz, calendario y hasta recetas.
Tres países. Tres maneras de mirar a la muerte. Y una misma pregunta: ¿cómo recordamos a quienes ya no están?
Si coordinas viajes de estudios o das clase, esta guía te sirve dos veces. Primero, para entender la historia. Después, para preparar a tus alumnos antes de viajar a Europa en otoño.

Halloween y Día de Muertos: un mismo origen, tres caminos
Hace más de 2.000 años, los pueblos celtas celebraban Samhain, que significa «final del verano». Marcaba el fin de la cosecha y la llegada del invierno. Además, creían que esa noche la frontera entre los vivos y los muertos se volvía más fina.
Siglos después, la Iglesia fijó su propio calendario. En el siglo VIII, el papa Gregorio III dedicó una capilla de San Pedro a todos los santos un 1 de noviembre. Más tarde, en el año 837, Gregorio IV extendió la fiesta a toda la Iglesia.
La víspera pasó a llamarse All Hallows’ Eve, la noche de todos los santos. Con el tiempo, el nombre se acortó hasta quedar en Halloween. Y el 2 de noviembre se reservó para rezar por los difuntos.
Cuando los españoles llegaron a América en el siglo XVI, llevaron consigo Todos los Santos y los Fieles Difuntos. Allí se encontraron con los rituales mexicas dedicados a la muerte. De esa mezcla nació el Día de Muertos, que la UNESCO describe como la fusión de ritos prehispánicos y fiestas católicas.
Por eso Halloween y Día de Muertos caen en las mismas fechas. Tienen el mismo calendario, pero personalidades muy distintas.
Reino Unido: de nabos tallados a la Noche de las Hogueras
En Escocia e Irlanda, los niños salían en otoño disfrazados de casa en casa. Cantaban o recitaban un poema a cambio de comida. Esta costumbre se llamaba guising, de disguise, «disfraz».
¿Y la calabaza? Aquí viene la sorpresa. En la Irlanda del siglo XIX, los farolillos se tallaban en nabos, con caras terroríficas. Cuando irlandeses y escoceses emigraron a Estados Unidos, descubrieron que la calabaza era más grande y fácil de vaciar. Así, Halloween volvió a Europa con acento americano.
Mientras tanto, en Inglaterra existía otra tradición: el souling. El 2 de noviembre, los niños pedían unos panecillos llamados soul cakes. A cambio, rezaban por los muertos de la familia que se los daba.
Pero si preguntas a un inglés por la gran noche del otoño, quizá te hable del 5 de noviembre. Ese día de 1605, Guy Fawkes fue detenido junto a los barriles de pólvora con los que pensaba volar el Parlamento. Desde entonces, cada año se celebra la Bonfire Night con hogueras y fuegos artificiales.
Si viajas a Londres esos días, el cielo se llena de cohetes. Y si quieres descubrir la ciudad con otros ojos, en nuestros tours por Londres la historia sale literalmente de la pantalla del móvil.
¿Tu viaje incluye Escocia? Te recomendamos nuestra guía de Edimburgo como un local, con cementerios, leyendas y callejones oscuros.

España: Todos los Santos, el Tenorio y la Castanyada
En España, el 1 de noviembre es festivo nacional. Muchas familias visitan el cementerio, limpian las tumbas y llevan flores. Es un día de recogimiento, pero también de reencuentro familiar.
La repostería también tiene su papel. En buena parte del país se comen huesos de santo, rollitos de mazapán rellenos de crema de yema, y buñuelos de viento.
Y hay una cita teatral que resiste al paso del tiempo: Don Juan Tenorio, de José Zorrilla, estrenado en 1844. Es tradición representarlo por estas fechas. No es casualidad, porque el drama acaba entre tumbas, con estatuas que hablan y un seductor que se enfrenta a los muertos.
La Castanyada: castañas, panellets y campaneros
En Cataluña, la noche del 31 de octubre tiene nombre propio: la Castanyada. Se comen castañas asadas, moniatos (los camotes de México), panellets de almendra y piñones, y se brinda con vino dulce.
¿Su origen? La versión más popular habla de los campaneros. En la noche de Todos los Santos tocaban las campanas por los difuntos durante horas. Para aguantar, comían castañas y bebían vino. Poco a poco, los vecinos se sumaron y la costumbre se extendió por todo el territorio a finales del siglo XVIII.
Los panellets, además, podrían venir de antiguas ofrendas funerarias. Como duraban muchos días, eran perfectos para dejarlos en iglesias y tumbas.
Hoy, en otoño, las castanyeres instalan sus puestos por las calles de Barcelona. Y si tus alumnos buscan algo inquietante, en el cementerio de Poblenou les espera El beso de la muerte: una escultura de 1930 en la que un esqueleto alado besa a un joven. Se cita a menudo como posible inspiración de El séptimo sello, de Ingmar Bergman.
Recorre estas historias con nosotros en los tours de HistARy por Barcelona o en Madrid.

México: el Día de Muertos, una fiesta para recibir a quienes vuelven
En 2008, la UNESCO inscribió la fiesta indígena dedicada a los muertos en su lista de Patrimonio Cultural Inmaterial. Ya la había proclamado obra maestra en 2003.
La idea central es preciosa: a diferencia de Halloween, en el Día de Muertos nadie teme a los muertos, porque vuelven de visita. Por eso se les espera con su comida favorita. Tradicionalmente, el 1 de noviembre se recuerda a los niños y el 2, a los adultos.
La ofrenda es el corazón de la fiesta. Suele incluir:
- Cempasúchil, la flor naranja cuyo color y aroma guían a las almas.
- Velas y copal, para iluminar y purificar el camino.
- Agua y sal: el agua calma la sed del viaje y la sal purifica.
- Pan de muerto y calaveritas de azúcar, con el nombre del difunto.
- Papel picado y fotografías, para que la visita se sienta en casa.
La Catrina: de sátira social a icono mundial
La figura más famosa del Día de Muertos nació como una crítica. En 1912, el grabador José Guadalupe Posada dibujó La Calavera Garbancera. Con ella se burlaba de quienes renegaban de sus raíces indígenas para imitar la moda europea.
Años después, en 1947, Diego Rivera la vistió de gala en su mural Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central. También le dio el nombre con el que hoy la conoce el mundo: La Catrina.
Y un dato para sorprender en clase: el gran desfile de Ciudad de México se celebró por primera vez en 2016. Nació después de que la película Spectre, de James Bond, mostrara en 2015 un desfile que en realidad no existía. Aquella vez, la vida imitó al cine.

Halloween y Día de Muertos en la mesa: tres países, un mismo pan
Si algo une Halloween y Día de Muertos con la Castanyada es la comida. En los tres países, un dulce sirve de puente entre los vivos y los muertos.
| País | Fecha clave | Fiesta | Dulce | Símbolo |
|---|---|---|---|---|
| México | 1 y 2 de noviembre | Día de Muertos | Pan de muerto | Cempasúchil y Catrina |
| España | 1 de noviembre (31 de octubre en Cataluña) | Todos los Santos y Castanyada | Huesos de santo y panellets | Flores en el cementerio y castañas |
| Reino Unido | 31 de octubre y 5 de noviembre | Halloween y Bonfire Night | Soul cakes (tradición histórica) | Farolillos y hogueras |
Cambian los ingredientes, pero la idea se repite: compartir algo dulce con quienes ya se fueron.
¿Qué diferencia hay entre Halloween y Día de Muertos?
Es la pregunta que más escuchamos en los tours escolares. La respuesta corta cabe en una frase: Halloween se disfraza de la muerte y el Día de Muertos la invita a cenar.
- Halloween juega con el miedo. El disfraz nació para confundir a los espíritus y hoy es pura diversión.
- El Día de Muertos celebra el reencuentro. No busca asustar, sino recordar con cariño y con alegría.
- Todos los Santos apuesta por el recogimiento. Es un día de visita al cementerio y de memoria familiar.
Por eso conviene explicar a los alumnos que el maquillaje de Catrina no es un disfraz cualquiera. Es un símbolo con más de un siglo de historia detrás.
Halloween y Día de Muertos en el aula: tres retos antes de viajar
Si tu grupo viaja a Europa en otoño, prueba esta dinámica para hablar de Halloween y Día de Muertos en clase. Funciona muy bien antes de la salida:
- El reto del pan. Compara el pan de muerto, los huesos de santo y los soul cakes. ¿Qué ingredientes comparten y qué significa cada uno?
- El reto del disfraz. ¿Por qué se disfrazaban los niños escoceses? ¿En qué se parece y en qué se diferencia de la Catrina?
- El reto del lugar. Elige un cementerio o monumento de Londres, Barcelona o Madrid y descubre la historia que esconde.
Así, cuando lleguen, no verán solo calles y edificios. Verán historias.
Viajes de estudios a Europa en otoño: qué verán tus alumnos
Viajar entre finales de octubre y principios de noviembre tiene premio. Entre Halloween y Día de Muertos, la historia está literalmente en la calle:
- 31 de octubre en Barcelona: puestos de castañas y panellets en cada barrio.
- 1 de noviembre en España: festivo nacional, así que conviene planificar horarios y cierres con antelación.
- 5 de noviembre en Londres: hogueras y fuegos artificiales por la Bonfire Night.

En HistARy convertimos esas fechas en experiencias. Nuestros tours combinan un guía que es historiador y actor con realidad aumentada en el móvil. Así, los alumnos ven cómo era cada lugar hace siglos, sin hardware extra ni cambios en el itinerario.
Trabajamos en Londres, Barcelona y Madrid con grupos escolares de Latinoamérica. Además, puedes ver nuestra propuesta completa para colegios en tours escolares con humor y realidad aumentada.
👉 ¿Coordinas viajes de estudios? Pide una demo de 15 minutos y te enseñamos cómo encaja en tu itinerario.
Porque la historia, como los muertos en noviembre, siempre vuelve. Y cuando vuelve con humor, nadie la olvida.